










EL DISEÑO DE LA CAJA PUEDE VARIAR
En este estuche, podrán encontrar un surtido de todos nuestros apreciados mantecados en tamaño pequeño, junto al resto de nuestras especialidades, todas ellas horneadas en horno de leña y envueltas a mano, para satisfacer los paladares más exquisitos.
Extracto de Soja, Polvo de Batata, Cabello de Ángel, Crema de Turrón, Pasta de Almendra, Vino, Pulpa de Naranja, Jarabe de Glucosa, Agua, Miel, Cacao en polvo, Almidón, Piñón, Conservante . Aceite de Oliva Virgen Extra, Harina de Trigo, Azúcar, Almendra, Canela, Raspadura de Limón, Ajonjolí, Manteca de cerdo, Esencia de Limón, Manteca de Cacao, Leche en Polvo, Vainilla, Trufa, Mantequilla, Avellana, Grasa Vegetal, Leche Desnatada en Polvo, Pasta de avellana, Cereales (maíz),mostaza, Sal, Matalahúva.
HISTORIA
"El hecho de que llevemos haciendo durante más de un siglo y medio y que estos gocen de gran reputación y prestigio, no es gracias al azar, sino fruto del esfuerzo y dedicación de cada generación que ha ido velando por mantener y mejorar la calidad de nuestros productos
Así fue como Doña Micaela (apodada cariñosamente La Colchona), que se dedicaba en los meses invernales a realizar las matanzas del cerdo en las casas más señoriales de Estepa , utilizando el sobrante de manteca para hacer los conocidos como "mantecate" (parecidos a los mantecados de hoy en día). Estos "mantecates" tenían muy poca durabilidad, se endurecían muy pronto, entonces para evitar eso Micaela reseca la harina dándole calor, quitándole la humedad. Consiguiendo con ello que el producto quedara prieto por fuera y tierno por dentro.
Las modificaciones introducidas dieron lugar a un producto de gran prestigio y reconocimiento en el gremio pastelero En definitiva era una mujer que conocía a la perfección los "avíos" más adecuados para preparar unos excelentes y exquisitos dulces de Navidad. Tan buenos debían de ser que su amigo José Hermoso le aconsejo que se los diera a su marido que tenia como profesión la de cosario de Estepa a Córdoba para que los vendiera por todas las plazas , comenzando así la comercialización del mantecado y de una industria que junto al nombre de Estepa forman una pareja indisoluble.
Desde entonces cinco generaciones hemos perpetuado hasta nuestros días ,al margen de modas, aquellas formulas clásicas – mantecados , polvorones , roscos de vino , chocolates , alfajorillos…- con los que hoy nos acercamos a su mesa."