



Láminas de crujiente textura que se forman sobre la superficie de las eras al evaporarse la salmuera.
Cosechadas a mano antes de caer al fondo. Especialmente indicadas para dar un toque final de lujo a carnes y pescados
ESTUCHE DE 250 GRAMOS
El salinero
Uno de los principales activos del proyecto de recuperación del Valle Salado es, sin lugar a dudas, la comunidad de salineros y salineras de Añana. Durante generaciones han construido, cuidado y vivido por y para las salinas. Pero sobre todo, han transmitido y transmiten con orgullo el "saber hacer" de sus antepasados para mantener y conservar uno de los paisajes de la sal más insólitos del mundo y producir una de las mejores sales que se pueden encontrar en los mercados.
En la primera mitad del siglo XII se creó en el Valle Salado la Comunidad de Caballeros Herederos de la Reales Salinas de Añana. Este órgano de gobierno agrupaba a todos los propietarios, tanto laicos como religiosos, para organizar y controlar internamente todos los asuntos relacionados con el Valle Salado. Esta antigua sociedad de salineros estuvo regida durante siglos por los usos y las costumbres hasta que, al igual que sucedió con el reparto de la salmuera, fue necesario plasmar sus ordenanzas por escrito.